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 el viejo camino llego al recodo de los acantilados, bajo los pies descalzos, el abismo de los vientos, canta, perdidas miradas en las encrucijadas de las horas largas, nubes grises abriendo sus ventanas, de amanecidas y madrugadas, invitandome a mirar a traves de su vagar, sobre la inmensidad, como un aguila real, extendiendo sus alas de libertad, paisaje en sepia de ojos cerrados en marcos dorados, manos unidas de mil colores sobre los lechos de flores, alfombras de lunas, pisadas por huellas cansadas, heridas por la desgana, mi viejo camino descansa, entre las piedras el polvo y la esperanza, como un niño espera la caricia la sonrisa o la mirada, bajo el arbol, en las sombras, cobijado por las ramas, oyendo dulcemente al viento que canta, mientras recita, los poemas mas hermosos de la vida,en sus entrañas, como un rosario de letanias de las ternuras sentidas y soñadas, mirando desde lo alto al mar, sintiendo su pequeñez ante su grandeza y su paz. amado camino, es hora de caminar, el sueño siempre tiene su despertar. las miradas su parpadear, y los pensamientos su verdad.
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